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	<title>Psicología Conjetural &#187; Psicología Conjetural &#187; La República</title>
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		<title>El boom de los zombies</title>
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		<pubDate>Wed, 16 Oct 2013 04:28:25 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Giorgio Tamburini]]></dc:creator>
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				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: left;">La palabra &#8220;boom&#8221;,en el título,  me pareció armónicamente horrible con el tema de los zombies, de lo contrario no la habría usado, dicho esto, a manera de disculpa para todos aquellos a quienes herí en su sensibilidad estética, quiero entrar en el fenómeno en cuestión.  Entre todos los monstruos que los humanos sabemos imaginar, los zombies o los muertos vivientes son sin duda uno de los menos interesantes, los conocemos por la pérdida de la voluntad inducida por las artes de un hechicero que lo esclaviza,  es más monstruoso el hechicero que el zombie y este último nos mueve más a la compasión que al miedo, pero últimamente se les ha exagerado un poco, son muertos vivientes, con carnes putrefactas, con un hambre inacabable que los lleva a atacar y a comerse a los vivos, además, contagian y te convierten en uno de ellos. El éxito de las películas y series que tratan de zombies parece deberse a la metáfora del mundo actual. Las calles están llenas de muertos vivientes, que tienen un hambre inacabable de riqueza y poder, están dispuestos a comerse a cualquiera que se les cruce en el camino y son contagiosos, si estás infectado mueres y te conviertes en uno de ellos. Si alguno de los lectores está aún vivo, le recomiendo encarecidamente que se cuide, que evite el contagio, que esté consciente de que estamos rodeados, que cuide a los suyos y que vigile. Si no lo hace morirá y andará por las calles con esa hambre insaciable, en permanente búsqueda de poder y riqueza, queriendo comerse a los demás y habrá perdido su alma. Creo que por eso hoy nos llaman la atención las películas de zombies, nuestra alma sabe reconocer en ellas la advertencia y la realidad aterradora de esos monstruos sin gracia.</p>
<p style="text-align: right;">GT</p>
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		<title>La Reforma Educacional II</title>
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		<pubDate>Mon, 23 Sep 2013 16:57:16 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Giorgio Tamburini]]></dc:creator>
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		<description><![CDATA[La revisión histórica nos lleva a otro punto importante en la secuencia de cambios que operó en la educación de ese tiempo, nos referimos a &#8220;la avanzada de los intelectuales&#8221;, despectivamente llamados &#8220;los utópicos&#8221; debido a que no tenían lugar claro en esa sociedad como no lo tienen en ninguna sociedad decadente, no son propiedad [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>La revisión histórica nos lleva a otro punto importante en la secuencia de cambios que operó en la educación de ese tiempo, nos referimos a &#8220;la avanzada de los intelectuales&#8221;, despectivamente llamados &#8220;los utópicos&#8221; debido a que no tenían lugar claro en esa sociedad como no lo tienen en ninguna sociedad decadente, no son propiedad de las academias, no pagan tributos en las escuelas formales, pero piensan, reivindican al hombre ilustrado universal, al autodidacta, al crítico y al que no se conforma. No se puede establecer con claridad el origen de este movimiento, quizá el &#8220;lanzamiento&#8221; de libros puede ser un precedente, ediciones baratas que, literalmente, se lanzaban en la calle, para que la gente los leyera, los digitalizara, los plagiara, los usara en discursos, es decir, para que las ideas llegaran de alguna forma a las personas. &#8220;La avanzada de los intelectuales&#8221; fue, originalmente, el título de uno de esos textos, recogía la evaluación de un grupo anónimo sobre nuestro sistema educativo y luego sería el nombre del movimiento surgido a partir de él, era un texto extenso y directo que pretendía responder a una pregunta central ¿como evaluar el sistema educativo? Veamos algunos pasajes:</p>
<p>&#8220;&#8230;se ha centrado mucho la atención en la diferencia entre los sistemas público y privado incurriendo en la falacia de que el privado es de buena calidad y el público malo, esto no es así, ambos sistemas son malos. Si usted no ve la dignidad de un obrero, de un carpintero, de una empleada de casa particular, es usted una persona que ha sido mal educada, si usted cree que el que estudia arte está perdiendo el tiempo, es usted una persona mal educada, si usted no respeta a los demás por su sola condición de humanidad, es usted un mal educado, si usted juzga el valor de las personas por lo que tienen, es usted un mal educado por muy particular que haya sido su colegio&#8230;&#8221;</p>
<p>&#8220;&#8230; si un sistema educativo tiene los valores solo como una declaración y ser buen compañero, solidario u honesto, no se pondera para el ingreso a las instituciones de educación superior y si nadie es capaz de decir que ventajas ofrece el sistema para la gente valiosa y si no existe un sistema formal de evaluación valórica, entonces ¿como podemos esperar que nuestros hombres de &#8220;éxito&#8221; sean valiosos? Es tiempo de dar valor a los valores&#8230;&#8221;</p>
<p>&#8220;&#8230;nuestra sociedad considera que no ser ambicioso es un defecto, ¿cuando se dieron vuelta las cosas y el vicio se hizo virtud? cuando el sistema hizo que sus fines perversos definieran la moralidad de la gente, nuestra sociedad es de facto avalórica&#8230;&#8221;</p>
<p>&#8220;&#8230;en la búsqueda de las causas del fracaso de nuestro sistema educativo se vuelven todas las miradas sobre los profesores, se habla de su motivación, de su vocación, de su entrega y de su capacidad, pero la culpa no es de ellos sino de lo que les pedimos, de que nos sirve que el cocinero sepa mil recetas y quiera cocinar, si todos los días le pedimos fideos con aceite, ¿por qué no dejamos de parlotear y pensamos un poco sobre que es educar y sobre cuales son los fines reales de un sistema educativo humano y humanizante?&#8221;</p>
<p>El que este texto fuera acogido por un gran número de personas como lo sería un faro en una tormenta, mostró la necesidad creciente de la gente por una dirección y canalizó esa fuerza social a una batalla que se libró tanto en las calles como en las redes sociales y que, finalmente, llevó a la reflexión conjunta que lo cambió todo. Son muchos los tópicos de La Avanzada de los Intelectuales que como movimiento social excedió con mucho al texto inicial, es difícil explicarse el por qué de ese impacto tan amplió, quizá se deba a que, en el fondo, todos somos intelectuales.<br />
GT.</p>
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		<title>La Reforma Educacional</title>
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		<pubDate>Mon, 08 Jul 2013 04:20:05 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Giorgio Tamburini]]></dc:creator>
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				<content:encoded><![CDATA[<p>En ese extraño país, por más de cuarenta años, el sistema educativo se mantuvo en declarada reforma o revolución, sin cambios verdaderos. Los encargados de guiar estos procesos insistían, vehementemente, revolucionariamente, en un esplendido despliegue que concluía en variaciones, simplemente, cuantitativas. Más horas, menos de aquello, más de esto, este contenido en lugar de este otro y así hasta la nausea, sin variar nada sustantivo. ¿Y los vicios evidentes del sistema? Bueno, tranquilos y sin novedad, gozando de maravillosa salud. ¿Cuales eran?, si atendemos a los sesudos diagnósticos de época, se podría llegar a creer que el problema era que los educandos no aprendían un conjunto de contenidos específicos, en este punto la compasión nos impide la risa. En realidad los problemas incluían, entre muchos otros, un sistema que favorecía: la discriminación, el individualismo y la competencia, en desmedro de la inclusión, el sentido social y la cooperación y que no respondía a un proyecto societal ideológicamente definido. Incrementando la rareza diremos que en ciertos colegios evaluaban a sus alumnos al ingreso, en pre-kinder, para medir su capacidad de aprendizaje, bajo la excusa de mantener un nivel homogéneo que no entorpezca el proceso del grupo, ¿qué pasaba con los que no ejercían esta discriminación inicial? Se convertían en colegios que por no discriminar terminaban mal evaluados. Se abundaba en el uso de términos como: competencias, carrera, estatus profesional, mejores y peores, ganadores y perdedores, luego, los mismos que guiaban las naciones, se preguntaban, con una cara mejor diseñada para sentarse en ella que para hablar, ¿qué pasó con los valores?. No perdamos el tiempo con más ejemplos y abordemos el periodo del cambio. La idea inicial fue tan simple que no se pensó jamás que pudiese llegar a afectar de tal manera el desarrollo futuro de nuestra comunidad, la maniobra fundamental consistió en cambiar el método de evaluación de desempeño docente, ya no se mediría “cuanto saben los alumnos” si no el nivel de interés del niño por la asignatura y fue increíble lo que resultó, con absoluta libertad metodológica los expertos verdaderos, los pedagogos, dejaron de enseñar matemáticas y transmitieron el amor por las matemáticas y por la física, la geometría, los idiomas y todo cuanto se pueda imaginar. ¿El milagro?, los niños aprendían; no solo el contenido, también la actitud, la autogestión y la alegría que tan bien había ocultado el sistema anterior (si, el mismo que educaba para la diversidad y la inclusión, con uniforme). Se descubrió rápido que un niño con problemas para aprender no retrasaba al grupo y aprendía más que entre pares y se logró que el grupo no detuviera o normalizara a los brillantes. El proceso está repleto de movimientos interesantes, cuya lucidez podría desbordar volúmenes, pero citemos, por su modestia y arrojo, una medida singularmente eficiente, la supresión del premio al mejor alumno, ¿los fundamentos? innumerables, se trataba de niños y ya estaban en la lógica de la competencia intragrupo, se llegaba a un ganador y treinta y nueve perdedores, el ganador era indistintamente apreciado y despreciado por los demás, esto le hacía daño, un sistema perfecto, dañados los que perdieron y dañado el que ganó. En resumen, se reemplazó por un premio al mejor grupo, solo podían ganar si cooperaban entre ellos ayudando a los más frágiles, al prójimo. Con el tiempo la mayor parte de los centros de estudio terminó asignando una sala a cada profesor, así, existía la sala de matemáticas y los niños acudían a ella, estaba repleta de enigmas, juegos y anomalías, allí hallaban las respuestas llenas de magia, propias de un mundo que no querrían abandonar. Que decir de los salones de física, química, artes o música. ¿Los profesores?, entusiasmados, admirados, queridos y felices. Más tarde los colegios iniciaron el funcionamiento continuo, los alumnos podían permanecer allí a toda hora, incluso dormir allí en situaciones de emergencia, estaban en actividad permanente, pasaron a la cabeza en la ruta de desarrollo social en una forma cuyos detalles podríamos referir en otra crónica.<br />
Tenemos una deuda con los héroes de este proceso, para ponderarla con justicia baste señalar que, antes del cambio, la sociedad había jerarquizado las profesiones de acuerdo a las expectativas de ingreso.</p>
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		<title>Impuesto al orgasmo</title>
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		<pubDate>Mon, 08 Jul 2013 04:18:24 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Giorgio Tamburini]]></dc:creator>
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				<content:encoded><![CDATA[<p>Que en una cosa tan seria como la política se evidenciara la carencia de ideales, se utilizara, burdamente, un criterio más propio de la comunicación persuasiva que de la conducción de países valóricamente orientada, que se dijera y, aún peor, se hiciera lo que sonaba bien, lo que sólo a primera vista parecía correcto, era para asustarnos a todos. La cosa empeoró cuando se comenzó a ver con buenos ojos que todo lo que no es “necesario para la sobrevivencia”, lo suntuario (algunos vicios legales, alcohol, tabaco, cafeína, etc.) debía ser gravado con mayores impuestos para dar comida a los hambrientos, así la cosa quedaba en que solo los más pudientes podrían beber, fumar y seguir con su fiesta, a cuya lista de privilegios no es necesario agregar buenas carreteras pagadas, buenos estacionamientos  también pagados, mejor derecho de circulación para autos más caros. Claro, por supuesto, se reduce la contaminación con los pobres a pie ¿y en que quedó lo de predicar con el ejemplo? qué decir de nuestro excelente transporte público que lamentablemente funciona mal y ¿qué de las empresas altamente contaminantes? bien gracias. Así el resto de la gente podría recibir ayuda social y seguir infeliz mientras bebía fermentos vegetales y fumaba hojas de parra, claro está que se les había olvidado la felicidad, la libertad de asumir riesgos relativos y un largo etcétera que aburre detallar. Pero el verdadero colmo llegó cuando, bajo ese brillante criterio, se estableció el impuesto al orgasmo femenino, en un acto enteramente machista el orgasmo masculino se declaró necesario para la procreación y el femenino suntuario, que cosa más bella de ver, de inmediato se ganó el apoyo de algunos grupos moralistas que declararon la anorgasmia una virtud. Al llegar a la maternidad se debía señalar si la concepción del bebé había incluido o no el suntuario orgasmo femenino, si así era, entonces la familia pagaba el impuesto adicional. Eran  muchos los que pagaban varios orgasmos por bebé, como una forma de lucir quizás qué, a la hora de la declaración, con esto teníamos ya un bello argumento para este cuento de terror.</p>
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